La jurista se convierte en la primera exministra del máximo tribunal chileno en ser encarcelada, en un caso que involucra a Codelco y la minera CBM, y que sacude los cimientos del Poder Judicial.
En un hecho sin precedentes en la historia republicana de Chile, la exministra de la Corte Suprema, Ángela Vivanco, fue ingresada este miércoles al Centro de Detención Preventiva Santiago 1, luego de que el Juzgado de Garantía de Santiago decretara su prisión preventiva tras ser formalizada por los delitos de cohecho y lavado de activos.
El fallo judicial, que ha causado un terremoto institucional, se enmarca en la investigación por su presunta participación en un esquema de tráfico de influencias y corrupción en el conflicto entre Codelco y la Compañía Minera Belén (CBM) por los derechos de explotación del yacimiento “San Pedro”, uno de los litigios mineros más cuantiosos de la última década.
Un antes y un después en la justicia chilena
El ingreso de Ángela Vivanco a prisión marca un punto de inflexión histórico. Expone una posible corrupción en el nivel más alto del sistema judicial y plantea preguntas incómodas sobre la integridad de fallos que han definido el destino de grandes recursos nacionales.
“La ciudadanía ya no tolerará la impunidad, ni siquiera detrás de las togas”, resumió la directora de la ONG Transparencia Judicial, Carolina Garcés. “Este es el comienzo, no el final, de una crisis de legitimidad que el Poder Judicial debe abordar con máxima urgencia y transparencia”.
Mientras Vivanco enfrenta su primera noche tras las rejas, el país observa cómo se desarrolla un caso que podría cambiar para siempre la forma en que se ejerce y se controla la justicia en Chile.
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